23 de diciembre de 2013

41 años de la caída de Managua


41 años de la caída de Managua
Estudio a fondo de Terremoto 72

* Las réplicas que fueron también destructivas, los grados, las fallas, la profundidad de los sismos
* Managua crucificada, el potencial de liberación de energía en cada fractura y como debemos construir

William Arnulfo Martínez Bermúdez (*) 


 41 años de la caída de Managua

Arriba, un marco de puerta es referente en la Managua destruída el 23 de diciembre de 1972. Abajo, el Club Plaza que está ubicadoen el Parque Central de la capital. ARCHIVO/END



Un estudio completo sobre el terremoto del 72 

41 años de la caída de Managua 

El terremoto de Managua de 1972 ocurrió a las 0:30 a.m. del día domingo 23 de diciembre de 1972. Este evento sísmico principal fue descrito como de intenso movimiento vertical de 7 segundos de duración. La magnitud del evento, cuyas secuelas aun están latentes, fue calculada por la NOAA --Administración Oceánica y Atmosférica Nacional-- de EU en 6.2 grados en la escala de Richter.

El epicentro se localizó a 2 km dentro del Lago de Managua al NE de la Planta Eléctrica Managua. El hipocentro o punto de origen se dio a una profundidad de 6 km. La ruptura se dio a lo largo del plano de la Falla Tiscapa en más de 6 km de longitud, con desplazamiento horizontal lateral izquierdo de hasta 38 cm. Otras fallas menores y paralelas a la de Tiscapa también se movieron, éstas fueron, la Falla de Los Bancos y la Falla Chico Pelón

Dos fuertes réplicas

Dos grandes réplicas ocurrieron en un lapso menor de una hora, la primera a las 1:18 a.m. y la segunda a las 1:20 a.m. de 5.0 y 5.2 grados de magnitud en la escala de Richter, respectivamente. Réplicas que fueron lo suficientemente fuertes para causar daño adicional al evento principal.

Las réplicas disminuyeron en frecuencia y magnitud con el tiempo. En un período de 20 días se registraron más de 3,000 sismos variando en frecuencia de entre 50 y 200 por día, con magnitudes hasta de 3.0 grados. Una réplica excepcionalmente grande de 4.0 grados de magnitud se dio el 31 de marzo de 1973, en una extraña coincidencia con el terremoto del 31 de marzo de 1931.

El terremoto de 1972 afectó un área de 50 km2, ya que los daños en la ciudad tuvieron una extensión muy reducida, el centro de la Managua de entonces, en un total de unos 27 km2, de los cuales 13 km2 fueron de completa destrucción y 14 km2 fueron seriamente dañados.

¿Por qué un terremoto pequeño y de extensión reducida fue tan catastrófico? Sin lugar a dudas, la mala construcción y la mala planificación fueron las responsables por tantas muertes, daños y sufrimientos. Managua, por ese entonces con 450,000 habitantes, sufrió más de 8 mil muertes, 20 mil heridos y 250 mil personas perdieron sus viviendas.

Los daños económicos fueron de más de mil millones de dólares en la época, los servicios públicos de transporte, agua, electricidad, teléfono y alcantarillado sanitario se paralizaron. Los incendios se mantuvieron incontrolables por más de una semana.

Los daños ingenieriles se dieron a consecuencia del tipo y de la calidad de la construcción, y a la intensidad del movimiento en las áreas adyacentes al trazo del Sistema de Falla Tiscapa (fallas Tiscapa, de Los Bancos y Chico Pelón). El colapso de las casas de taquezal fue casi total, y las pequeñas estructuras de concreto no se comportaron muy bien, ya que carecían de refuerzos y vigas sismo-resistente. Los pocos edificios, nuevos en su mayoría, que resistieron el terremoto tenían un buen diseño estructural, pero en general faltaban los detalles sismo-resistente

Terremotos en el área de Managua

Históricamente, la actividad sísmica se ha dado y continúa imbatible en el área de Managua, debido a la existencia de una alta densidad de fallas activas. A diario se dan muchos temblores, pero en su mayoría ocurren como microtemblores de menos de 2 grados de magnitud, por lo que no son percibidos por la población, pero sí registrados por los sismómetros de la Red Sísmica Nacional que maneja el Ineter.

La historia de los terremotos en el área de Managua es extremadamente corta. Las primeras estaciones sísmicas para el registro instrumental se instalaron en el país en 1974, por el desaparecido Instituto de Investigaciones Sísmicas (IIS). En el siglo XX y en lo que va del XXI, en el área de Managua, se han dado eventos sísmicos provenientes del sistema intra graben de fallas.

Principales tenemos los siguientes: el terremoto de 5.6 del 31 de marzo de 1931 por movimiento ocurrido en la Falla Estadio; el terremoto de 4.8 de la Centroamérica del 4 de enero de 1968, ocurrido en el Sistema de Falla Centroamérica; el terremoto de 6.2 del 23 de diciembre de 1972, ocurrido en el Sistema de Falla Tiscapa; el terremoto de 4.2 del 18 de octubre de 1998 ocurrido en un segmento de falla próximo a Ticuantepe; y el terremoto de 5.0 del 13 de enero de 2002, ocurrido en un segmento del Sistema de Falla que cruza por el Alineamiento Volcánico Nejapa en el terminal norte de la Península de Chiltepe.

Las anteriores (4.2 a 6.2) serán las magnitudes máximas en la escala Richter a esperarse en caso de ocurrencia de nuevos terremotos de focos someros (menos de 8 km), provenientes de las fallas intra graben de segundo orden que atraviesan el área de Managua (Martínez & Noguera, 1992).

Las fallas normales que delimitan el graben (fallas Mateare-Las Nubes y Sistema de Cofradía) son consideradas estructuras mayores a las que se les puede asignar una magnitud viable de hasta 7.0 en la escala Richter. Son fallas poco probables de moverse en el corto tiempo, por lo que representan un riesgo relativo menor que las fallas secundarias del sistema intra graben.

Se puede afirmar categóricamente que los sismos generados por el sistema de fallas locales del sistema intra graben de segundo orden representan los terremotos más dañinos para los diferentes sectores de la ciudad de Managua, aunque sean eventos pequeños y de profundidades relativamente someras de menos de 8 km. Esto es tomando en cuenta los períodos de recurrencia (ocurren más frecuentemente), proximidad (áreas pobladas de la capital) y la magnitud asociada (terremotos pequeños a moderados).

Esto obliga a hablar de los efectos locales de las fallas de Managua (del tipo de deslizamiento horizontal o strike slip), cuyo radio de acción son los terrenos aledaños a las mismas. Los barrios situados en los extremos este y oeste de la capital no sufrieron mayores daños a pesar de contar con la misma calidad de construcción (taquezal y adobe), obviamente dichos barrios hoy en día son totalmente vulnerables a los efectos de nuevos terremotos de ocurrir en fallas que atraviesan por dichos barrios.

Mucho se aprendió del terremoto de Managua de 1972, virtualmente los mejores científicos del mundo de la época se dieron cita en esta capital. Sin embargo, no es suficiente haber aprendido, es necesario estar preparado. Los riesgos pueden evitarse aplicando la zonificación sísmica, que prohíbe la construcción de asentamientos humanos y estructuras críticas en zonas de fallas activas y terrenos con otros tipos de perturbaciones geológicas.


Zonificación de los peligros sísmicos

El estudio de los peligros sísmicos en materia de zonificación y de planificación del uso del terreno no sólo se refiere a las normas y métodos de construcción, sino, lo más importante, a los problemas de ubicación de los asentamientos e infraestructura humana.

Obviamente la zonificación, además de considerar el aspecto del fallamiento sísmico, debe tomar en cuenta otros peligros potenciales, tales como: asentamiento diferenciales, procesos de erosión-sedimentación, inundación repentina (flash flood), deslizamientos, contaminación de las aguas y del suelo por disposición de deshechos humanos, orgánicos e inorgánicos.

En el área de Managua se pueden definir lugares más peligrosos que otros con independencia del tipo de construcción. Esto porque en la zonificación sísmica se prevé la separación del aspecto puramente físico, que depende de las características del lugar estudiado, del de la ingeniería civil donde el riesgo de un dado lugar, depende también del tipo y de la calidad de la construcción.

Tres factores principales determinan la preparación de la zonificación sísmica en un área dada: 1) ubicación de la falla y la magnitud del terremoto asociado a la misma; 2) basado en la información previa se debe estimar los movimientos y aceleraciones del terreno en función de la topografía y la calidad de los materiales que lo conforman; y 3) diseñar y planificar estructuras sismo resistente de acuerdo a los incisos 1 y 2

Fallas activas en el área de Managua

Sistema de Fallas Normales. Forman los límites del graben de Managua. El graben, de unos 40 km de ancho, se abrió a lo largo de dos zonas distintas de fallamiento normal: la Falla Mateare al oeste y la Falla Las Nubes al sur, las cuales parecen estar ligando los dos segmentos separados del frente volcánico. El sistema de Falla Cofradía marca el límite este del graben.

Fallas del Alineamiento Volcánico Nejapa. El alineamiento es una zona de debilidad estructural que se extiende desde la Península de Chiltepe hasta más allá de Casa Colorada. Las fallas activas en esta zona pueden apreciarse en los escarpes de la Cuesta del Plomo-Miraflores, en las laderas de las lagunas de Asososca, Xiloá y Apoyeque, entre otras.


Sistema de Fallas de Rumbo Lateral Izquierdo de Segundo Orden. En este patrón estructural es importante observar que las fallas son subparalelas de orientación NNE, al sur del graben, cambiando a NE al norte del graben hasta adentrarse al Lago de Managua.

Las principales fallas de este subsistema son: Falla Asososca-Acahualinca, Falla San Judas, Falla Estadio, Falla Los Bancos, Falla Tiscapa, Falla Chico Pelón, Falla Escuela, Falla Centroamérica Oeste, Falla Centroamérica Este, Falla El Mirador, Falla Las Colinas y Falla Aeropuerto, entre otras.

Otra falla importante y poco estudiada es la Falla de Punta Huete, la cual se proyecta desde la Península de Punta Huete hasta el Océano Pacífico, atravesando la parte occidental de Managua

Zonificación sísmica en Managua

La solución al desorden que presenta Managua en su desarrollo urbano forzosamente pasa por determinar el riesgo sísmico y otros peligros naturales. Esto urge, ya que la falta de ordenamiento influirá sobremanera en los riesgos de desastre, en el corto, mediano y largo plazos, al momento de darse lluvias intensas o un terremoto. Esto es una tarea muy difícil, ya que más que una problemática técnico-científica requiere de una visión y de una voluntad política, así como de la colaboración estrecha entre los geocientíficos, por un lado, y economistas, juristas y sociólogos, por el otro.

De una manera práctica, la zonificación de una determinada área consiste en la identificación y categorización de las fallas activas a escala local, semi regional y regional, y los procesos geológicos asociados (terrenos blandos, erosión-sedimentación, inundación repentina, deslizamientos, hundimientos, entre otros).


(*)Doctor en Geología




subir imagenes
JARE

Blogger

twitter de blogger

Si te ha sido útil comenta !!! Tus comentarios son dofollow

!!!Si te ha sido útil comenta!!!
"Tus comentarios son importantes"


"La Comunidad de padres de familia de la I.E N° 5122  José Andrés Rázuri Estéves de Pachacútec,   te desea la mayor de las felicidades en esta fecha tan especial, también anhelamos que en su hogar reine el amor, la paz, la fe y caiga sobre el muchas bendiciones".



 "Feliz Navidad y próspero año nuevo 2014"