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3 de mayo de 2010

Biografia de José Andrés Rázuri Estéves

Biografía de José Andrés Rázuri Estéves


José Andrés Rázuri Estéves


José Andrés Rázuri Estéves


José Andrés Rázuri Estéves oficial del Ejército Libertador, nació en San Pedro de Lloc, La Libertad, el 28 de septiembre de 1791. Es hijo de la unión de don Juan José Rázuri y de doña María Severina Estéves.


imagen  de José Andrés Rázuri Estéves

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Estudió en el Seminario de San Carlos y San Marcelo de Trujillo, se presentó a la causa libertaria de San Martín en Huaura en 1820, siendo incorporado al Regimiento de Granaderos de los Andes, participó en la consolidación de la independencia en el norte del país, estuvo presente en la ocupación de Lima y, después intervino en Pichincha en 1822.

Al llegar el Libertador Bolívar le encomendó el reclutamiento y preparación del Regimiento de Húsares del Perú en 1824, con el que participó en Junín, participó en la Batalla de Ayacucho, y con el grado de Capitán acompañó a Gamarra en la campaña sobre Bolivia en 1828, ascendiendo a Sargento Mayor, pasó al norte a participar con la Gran Colombia en 1829, después de producirse el derrocamiento de La Mar, se retiró del ejército. Dejó de existir el 4 de enero de 1883.



CASA  DE JOSÉ ANDRÉS RÁZURI ESTÉVES



En principio, la numeración de Finca es el N° 470-474, dicha Casona, se encuentra en categoría de Monumento Histórico, reconocida por la Resolución Suprema N° 2900-ED-72, los antecedentes para que esta Casona sea reconocida, fue que desde hace muchos años, nosotros pensábamos que en este Monumento había Nacido nuestro héroe Nacional José Andrés Rázuri Estéves, motivo por el cual fue reconocida, pero en el año del 2005-2006, el señor Jaime Gavidia Reátegui presento un Expediente sustentatorio donde afirmaba que nuestro héroe José Andrés Rázuri Estéves, realmente había nacido en el Jirón Rázuri N° ____, San Pedro de Lloc, y que hoy en día la Dirección Regional del Instituto Nacional de Cultura de La Libertad lo ha declarado en Presunción, es decir que se encuentra en vía de ser Declarado Monumento Histórico, dicho expediente está en manos del Departamento de Arquitectura del INC-LL.

CRIPTA DE JOSÉ ANDRÉS RÁZURI ESTÉVES


José Andrés Rázuri Estéves, fue un oficial del Ejército Libertador, nació en San Pedro de Lloc, La Libertad, el 28 de septiembre de 1791. Es hijo de la unión de don Juan José Rázuri y de doña María Severina Esteves.

Estudió en el Seminario de San Carlos y San Marcelo de Trujillo, se presentó a la causa libertaria de San Martín en Huaura en 1820, siendo incorporado al Regimiento de Granaderos de los Andes, participó en la consolidación de la independencia en el norte del país, estuvo presente en la ocupación de Lima y, después intervino en Pichincha en 1822. Al llegar el Libertador Bolívar le encomendó el reclutamiento y preparación del Regimiento de Húsares del Perú en 1824, con el que participó en Junín, participó en la Batalla de Ayacucho, y con el grado de Capitán acompañó a Gamarra en la campaña sobre Bolivia en 1828, ascendiendo a Sargento Mayor, pasó al norte a participar con la Gran Colombia en 1829.

Terminada la batalla de Junín, el Gral. La Mar mandó llamar a José Andrés Rázuri Estéves y le dijo: “Debería usted ser fusilado; pero a usted se le debe la victoria de hoy día”, después de producirse el derrocamiento de La Mar, se retiró del ejército. Dejó de existir el 4 de enero de 1883 y fue sepultado En el cementerio General de San Pedro de Lloc, antes de su muerte José Andrés Rázuri Estéves le rogo a su hermano Santiago que lo sepultara en clandestinidad, porque de ninguna manera quería que los Soldados Chilenos lo sepultaran con Honores.

El Grito de Libertad de San Pedro de Lloc

Don José Andrés Rázuri Estéves joven militar, viajó a la Sierra (Huaraz) para ponerse a disposición del General José de San Martín; en esos tiempos, se necesitaba de personas que despertasen el espíritu del pueblo peruano y ayuden al ejército libertador a cumplir con su cometido. José Andrés Rázuri Estéves fue tomado en cuenta por el General San Martín quién lo destacó al departamento de La Libertad y lo puso en contacto con los patriotas de Trujillo y Lambayeque.

La ciudad Lambayeque, proclamó su independencia el 27 de diciembre de 1820. Nunca estuvieron de acuerdo con dicha proclamación el Sargento Mayor Antonio Gutiérrez de la Fuente y otros tres oficiales, quienes marcharon de Lambayeque a Trujillo. Cuando llegaron a San Pedro de Lloc, el Sargento fue tomado prisionero a la altura de la alameda de la entrada norte de la ciudad por Don Santiago Rázuri, José Andrés Rázuri Estéves , José Agustín Esteves, José C. Hurtado, junto con muchos patriotas que se unieron para cortarles el paso debido a que la señora Rioja familiar de Santiago Rázuri avisó de lo sucedido en Lambayeque y de los fugitivos.

Posteriormente, don José Ceferino Hurtado, procedió a ejecutar el acto de Proclamación de la Independencia el 1 de enero de 1821. Siendo San Pedro de Lloc el tercero, después de Trujillo y Lambayeque que se desligaba de la opresión española.

En ese entonces José Andrés Rázuri Estéves  tenía el rango militar de Alférez.


La Batalla de Junín



La batalla tuvo lugar en las tierras altas cercanas a Lima, el 6 de agosto de 1824.

En el mes de febrero, las fuerzas realistas españolas mantenían bajo su ocupación la sierra central y sur; en junio, Simón Bolívar se dirigió con sus fuerzas hacia el sur, con el fin de enfrentarse a los realistas, comandados por el General José de Canterac.


Biografia de José Andrés Rázuri Estéves

Ambos ejércitos se encontraron en las llanuras de Junín, al noroeste del valle de Jauja, donde la intervención de un batallón de los Húsares del Perú, al mando de José Andrés Rázuri Estéves, se encontraba en reserva, donde después tuvieron una excelente participación

La gran decisión deJosé Andrés Rázuri Estéves en la batalla


La batalla duró una hora; fue un combate cuerpo a cuerpo, con lanzas y sables, sin que se utilizaran armas de fuego.

Murieron unos 250 realistas y 150 insurgentes. La victoria independentista puede atribuirse a la intervención de un batallón de los Húsares del Perú, al mando de José Andrés Rázuri Estéves, que pidió órdenes de La Mar para continuar con el escuadrón que quedaba intacto, al consultar respondió: “Diga Ud. al Comandante Suárez que salve ese escuadrón como pueda”, pero Rázuri embargado por el sentimiento patriota falseo la respuesta y dijo: “Mi Coronel el Gral. La Mar ordena que cargue Ud. de todos modos” y mirando el panorama se lanzó al ataque. Suárez dio a la carga con la victoria, y tras cuyo éxito su nombre cambió a Húsares de Junín, tal como se conoce hoy en día.


El General La Mar y Rázuri


Terminada la batalla de Junín, el Gral. La Mar mandó llamar a José Andrés Rázuri Estéves y le dijo: “Debería usted ser fusilado; pero a usted se le debe la victoria de hoy día”.


LA ÚLTIMA ANÉCDOTA DE JOSÉ ANDRÉS RÁZURI ESTÉVES


Don José Andrés Rázuri Estéves, desde que dejó el ejército, se fue a vivir a Piura donde se dedicó a la agricultura en sus tierras de “Tambogrande”, y había formado familias con la dama Josefa Echeandía Ramos, en la que tuvo varios hijos. 

Después de quedar viudo y frisando los 80 años, le pidió a su hija Josefa, que cuidaba de él, que lo llevara a su tierra-San Pedro de Lloc. Porque allí quería morir y ser enterrado en su suelo. 

Doña Josefa atendiendo al deseo de su padre, lo llevó a la tierra de sus mayores, y como no tenía más familia que su hermano Casimiro, lo llevó a vivir con él. 

Don Casimiro, apodado “El Colorao”, vivía en una vieja cason de portón y ventana, en la calle de la Independencia (hoy dos de Mayo), al lado de la casa del alemán Shchaffer. 

Desde que llego a San Pedro fue bienvenido. La gente veía en él, al héroe legendario que había peleado en mil batallas por causa de la independencia. 

Era don José Andrés Rázuri Estéves un anciano bonachón que calzaba una gorrita de terciopelo azul para cubrir su calvicie, y echaba mano de vez en cuando, de sus bolsillos, las pastitas de leche de cabra que le enviaba su hija Josefa desde Piura. 

Y el tiempo paso, hasta que una serie de acontecimientos se sucedieron: La guerra con Chile, La muerte de Grau en Angamos, y la ocupación chilena de nuestra provincia. 

A pesar de su ancianidad y de estar un poco “Chocho”, a don José Andrés Rázuri Estéves se le veía molesto, por el saludo constante que le prodigaban los chilenos en la calle, cosa que le desagradaba; es más no los podía ver, y cuando los veía venir refunfuñaba. 

Los chilenos por su parte, sabían quien era José Andrés Rázuri Estéves, y sabían de la épica gesta de Junín; y había dado órdenes terminantes a sus soldados de: “No Molestarlo”. 

Un día le hizo prometer a su hermano Casimiro, que cuando muriera, inmediatamente lo enterrara en el cementerio para no dar ocasión a que “Los benditos Chilenos” le rindieran honores. 

Y así fue el 04 de enero de 1,883 murió José Andrés Rázuri Estéves  , y su hermano Casimiro, fiel a su promesa, muy de mañana cogió una carreta, y sin más llevó el féretro al cementerio y le dio sepultura. 

A eso de las 9 de la mañana, un piquete de soldados chilenos vestidos con uniforme de gala, se apersono a la casa de los Rázuri, tocaron a la puerta, la que abrió Don Casimiro, vestido de riguroso luto; le dieron el pésame y le manifestaron el deseo al que venían: De rendir honores a tal ilustre prócer. 

Don Casimiro con voz grave les agradeció en nombre propio y de la familia, pero así mismo le manifestó que su hermano había sido enterrado muy temprano. 

Los chilenos se fueron con crespos hechos.


La independencia del pueblo de San José de Pacasmayo


La proclamación de la independencia :

Según los archivos históricos San José en 1820 era un modesto y pujante  pueblo de campesinos, llamado “Pueblo de castizos” , por su considerable población criolla y mestiza .Desde la revuelta de 1796 las autoridades españolas habían enviado una guardia al pueblo, esto poner orden en el poblado y evitar posibles líos entre los lugareños y los indios de las poblaciones vecinas. 

Ya por año de 1820 en San José como en todos los pueblos del norte, existía desde hace muchos años actividad conspirativa de parte de gente influyente. Se habían organizado bajo la forma de una Logia y sesionaban con gran regularidad. La tarea fue convencer a todos los jefes militares que eran destacados y los notables señores, a pasar al lado patriota. 

En el pueblo de San José no fue necesario ello, pues desde ya tiempo existía un resentimiento hacia las autoridades españoles (revuelta 1796). En San José los patriotas encontraron el apoyo de todos los notables criollos a excepción de Azáldegui, sin embargo pronto abrazaría la causa patriota. 

Los patriotas sanjosefinos fueron: don Juan José de Santisteban Ahumada, José María de Gástelo, don Felipe Álvarez y Mosquera, don Alejandro Sifuentes y Gástelo, don Gervasio Calero de Paz, don José y don Manuel de Ortiz, don Antonio de Vera Casaverde, doña Ana de Ortiz (la mujer más destacada), don Leandro José Echevarría-Ibarra Yépez, José Félix La Rosa, Mariano de Álvarez La Serna, etc. Sin duda don Juan José de Santisteban Ahumada fue el más destacado de los mencionados, que además era la máxima autoridad del pueblo. 

Todos ellos y otros más, solían reunirse en secreto, para evitar cualquier sospecha de las autoridades españolas de San Pedro de Lloc. Organizando al pueblo para la posible independencia y el apoyo que el pueblo ofrecería. 

En nuestro valle los principales gestores de los movimientos independentistas fueron los sampedranos, don José Eusebio Esteves, José C. Hurtado, don José Andrés Rázuri Estéves y don Santiago Rázuri Estéves . Aquellos hombres participaron directamente en la liberación de nuestra actual provincia del yugo español, todos ellos con ayuda de muchos jóvenes patriotas apresaron al sargento mayor don Antonio Gutiérrez de la Fuente, quien no apoyaba la emancipación hasta su entendimiento con el marqués Torre Tagle. 

La participación más notable la tuvo el sampedrano José Andrés Rázuri Estevés que apoyo en las independencias de Lambayeque, Trujillo y su tierra natal San Pedro de Lloc, donde hizo el pronunciamiento por la independencia el 1 de enero de 1821. Santisteban, se mantuvo en contacto con Rázuri y los patriotas, para la organización y equipamiento de los Dragones de Pacasmayo. San José vivía tranquilo aun pero con ansias de tener información de lo que acontecía en la lucha por la independencia. 

En San José como autoridad militar fue nombrado el cabo Ureta, que había abandonado el pueblo para ir a San Pedro de Lloc a atender el llamado del comandante militar don José Salazar, que quería apresar al patriota José María Lizarzaburu. Aprovechando la ausencia de Ureta en el pueblo , los patriotas organizaron una gran reunión en la casona “Ortiz”, el criollo don Juan José de Santisteban Ahumada presidio dicha reunión ,allí junto a todas las autoridades y notables señores criollos del pueblo debaten la posición del pueblo frente a lo que acontecía en el valle, 

Al acordar todo en la que sería una de las más famosa tertulias en la historia del San José colonial, don Juan José de Santisteban Ahumada comunica al pueblo la decisión de las autoridades de apoyar la causa independentista, por ello los más pudientes deberán aportar a la cusa con lo que pudieran, así fue como la familia Ahumada y Sifuentes donaron sus mejores caballos, los Álvarez - Mosquera y Los Ortiza portaron la mayor suma de dinero para el equipamiento de los Dragones de Pacasmayo, también aportaron los Yépez , los Zúñiga de Soto y todo el pueblo en general Santisteban que ya se había puesto en contacto con José Andrés Rázuri Estéves para la entrega del apoyo del pueblo para a la organización de los Dragones de Pacasmayo, solicito una reunirse rápidamente con Rázuri ,logrando entregarle el aporte económico y los caballos para que estuvieran presentes en la batallas de la independencia (Junín y Ayacucho). 

Al volver al pueblo, reúne nuevamente a los notables para exponerle el acontecer en San Pedro de Lloc y el Perú en general, les comunico que el pueblo de San Pedro ya había declarado su independencia y el apresamiento del jefe realista General Gutiérrez de la Fuente, por ellos manifestó su intención de hacer lo mismo en el Pueblo tal como ya lo están haciendo los demás pueblos del valle, así es como luego de un largo debate, el 2 de Enero de 1821 don Juan José de Santisteban hace reunir al pueblo en la plaza principal: Se dirige al balcón de manera de la casa administrativa, junto a los notables y desde allí pronuncia estas palabras:

_ ¿Queréis que la libertad y la independencia sean proclamadas como lo quieren las autoridades ilustres de este pueblo que acaba de expresar su decisión contando con su apoyo noble pueblo?

_ Sí, sí, fue la respuesta del pueblo reunido. ¡Que se proclame! , El secretario toma nota de dicha decisión y se suscribe el acta correspondiente. También se escuchaban voces que decían: _ Por qué seguir siendo fieles a su majestad el rey de España y el Virrey si aquellos traicionaron a este pueblo aun así siendo uno de los  pueblos con  mayor tradicion y sangre castellana de este virreinato. (Se refieren al lio entre los sanjosefanos y las autoridades virreinales de Lima). Luego siguieron las palabras de Santisteban que dicen a si:

“Pueblo de San José. He visto como los hombres notables de los pueblos vecinos vienen liberándose de la opresión de España, pues pueblo mío a llagado la hora de que ágamos lo mismo, hace un instantes en el interior acabamos de proclamar y jurar la independencia de San José de Tecapa, que por decisión de la junta, se denominara San José de Bellavista, porque “la vista de este pueblo de San José será aún más bella si nos encaminamos hacia la libertad”. 

Además a partir de este momento y por la voluntad general del pueblo, San José y sus hijos son libres y desconocemos a todo poder español sobre nosotros... Roguemos al creador para que la victoria este del lado patriota y proteja a nuestro pueblo que lo apoya "; dicho esto, exclamo: "¡Viva San José de Bellavista libre! ¡Viva la patria ¡Viva la independencia!”. 

De este modo, el 2 de Enero de 1821 se proclamó la independencia de San José, demuestra además que el absolutamente todo el pueblo apoyaba la causa patriota, tal vez se podría hablar de un resentimiento del pueblo sanjosefinos hacia las autoridades españolas, con quienes tuvieron un lio en 1796. 

En el amplio discurso de Santisteban de Ahumada, se menciona que fue la junta de notables del pueblo, la que decidió cambiarle el nombre al pueblo por el de San José de Bellavista, además de la recordada frase “LA VISTA DE SAN JOSÉ SERÁ AUN MÁS BELLA SI NOS ENCAMINAMOS HACIA LA LIBERTAD”, la interpretación de estas palabras nos darán el mensaje: que el futuro del pueblo sería mejor si sus pobladores abrazan la causa patriota que los llevaría a ser libres. Otras fuentes hablan que todo el pueblo estaba adornado del flores, la gente alegre celebro el acto con su mejor aguardiente, vino y chicha, los más pudiente organizaron un gran cena en la noche, todos se vistieron con sus mejores galas y se realizó una reunión para todo el pueblo en el teatrín de la casa administrativa, que vendría a ser la casa comunal.

JURA DE LA INDEPENDENCIA EN SAN JOSÉ DE PACASMAYO


El Márquez Torre Tagle trató de propagar la revolución a todos los Partidos de su Intendencia y con tal fin envió numerosos mensajeros portando pliegos. No sólo remitió tales mensajes a las ciudades capitales de Partido, sino también a los pueblos más pequeños. En estos últimos disponía que los pliegos se abriesen en presencia de los párrocos y vecinos del lugar, pero cuando se trataba de ciudades importantes, las comunicaciones iban destinadas a los sub-delegados o a los alcaldes. 

A San José los pliegos llegaron al día siguiente de la proclamación de la independencia, aquel histórico tres de Enero. Los vecinos notables se reunieron para abrir los pliegos, eran dos dichos documentos a los que se dio lectura don Gervasio Calero de Paz, rodeado de ansiosos patriotas que en silencio escuchaban, el texto hacía un llamado final a los sanjosefinos a jurar la libertad y la independencia y detestar el despotismo. Y al terminar la lectura, todos al unísono gritaron ¡Viva la Patria! ¡Viva la Libertad! ¡Viva la Independencia! . 

Acto seguido, se decidió dedicar el día 6 de enero para la Jura de la Independencia y luego la elección de las nuevas autoridades. Se dispuso que las damas del pueblo adornen la calle principal de banderolas multicolores, el repique de campanas, iluminación con antorchas todas las esquinas de 7 a 10 de la noche, la confección de una bandera la cual fue hecha por la dama criolla Ana de Ortiz y se dejó en libertad a los vecinos para que hicieran otras celebraciones y manifestaciones de regocijo. 

El segundo documento era copia de la proclama de Torre Tagle, que la Junta Gubernativa había distribuido con profusión. El día  6 se reunieron en casa de Tomás Azáldegui y decidieron por unanimidad ratificar al personal edil que había estado sirviendo, así fue como continuó como alcalde don Juan José de Santisteban Ahumada y como regidores Felipe Álvarez y Mosquera, don Alejandro Sifuentes y Gástelo y como procurador José Félix La Rosa, los cuales tomaron de inmediato posesión de su cargo. 

Ya en el día fijado, se encontraban reunidos todos en la plaza principal, todos las máximas autoridades, el párroco de Jequetepeque quien realizaría la misa (recordemos que la iglesia de San José en aquella época era anexo de la de jequetepeque), y todo el público en general que no paraban de tocar sus tambores y cantar. 

Todos los presente traían una cucarda de fondo blanco y centro dorado en el pecho los primeros cuando lleven vestidura talar y en el sombrero, siendo éste redondo, en manifestación de patriotismo, luego se dirigió la concurrencia a la iglesia en donde se ofició un Te Deum estando el sermón a cargo del Párroco de jequetepeque. 

En el templo se hizo ante Dios, el Juramento de las nuevas autoridades, principiando por el alcalde Juan José de Santisteban A., que con voz clara y fuerte, dijo tres veces y con las manos sobre la Biblia: “Ser fiel a la Patria, conservar la unión siempre, defender nuestra independencia y defender nuestra libertad”. 

Lo mismo hicieron los demás regidores, a los cuales se les hizo la pregunta anterior contestando en conjunto: “Sí, juramos”. Luego La Rosa comunica a Santisteban que el pueblo también quería jurar fidelidad, se le ordenó a Calero de Paz redactar un acta y luego de lectura, 

El acta comienza por ¡Viva la Patria libre! Y se hace constar que en la plaza principal frente a la casa administrativa las autoridades se habían reunido el pueblo bajo y medio a las 12 de la tarde, y cuando ya eran las 2 de la tarde, se procedió a jurar la independencia, para que el pueblo tenga mayor participación esto de dio bajo forma de diálogo entre Santisteban y el pueblo, todo esto en la forma siguiente; anteel evangelio y la bandera roja y blanca hecha por Ana de Ortiz. Entonces el alcalde, se acerca al pequeño balcón junto a la bandera y dirigiéndose al pueblo congregado, le pregunta :

_ ¿Qué queréis Pueblo patriota? Dijo Santisteban mostrando la bandera.
_ Jurarla, jurarla para siempre, señor respondió la multitud.
_ ¿Qué causa os lleva a esta sabia decisión?
_ Nuestra voluntad propia, el bien de nuestra patria y sus hijos.

Santisteban pidió que todos hicieran la señal de la cruz para proceder a la juramentación ante Dios y la bandera, diciendo:

_ ¿Juráis ante Dios nuestro padre seguir siempre la sagrada religión católica que profesamos; juráis vuestra independencia y absolutalibertad, vuestra sumisión y obediencia a las leyes y mandamientos que dicten y puedan dictarse por el Supremo Gobierno patriota cuando se forme y en el entretanto, por la autoridades respectivas?

_ Sí, juramos, respondieron a una voz.

_ Si así lo hiciereis, Dios os ayude, y si no, os lo demande.

Acto seguido de procedió a izar la bandera en la casa administrativa y el pueblo se entregó a festejar en la misma Calle Real. Luego se improvisó un pasacalle en medio de vivas a la Libertad, y a la Patria Peruana. Todos los vecinos salían de sus viviendas y se unían con aplausos. Tras el recorrido los manifestantes retornaron a la plaza y se pusieron a contemplar la bandera y luego siguieron con la celebración. El acta completa decía:

“En San José de Bellavista independiente, a los seis días del mes de Enero de mil ochocientos veintiún años, las máximas autoridades patriotas y el pueblo , juntos y congregados en esta sala, primeramente don Juan José de Santisteban Ahumada , máxima autoridad Patriota en éste pueblo, que preside; los regidores don Felipe Álvarez y Mosquera nuevo Alguacil Mayor, don Alejandro Sifuentes y Gástelo , don Leandro José Echevarría-Ibarra Yépez depositario de la Caja de Propios; el Síndico Procurador don José Félix La Rosa y la máxima representante del párroco del pueblo doña Ana de Ortiz: dijeron, que todos ellos tienen el mismo deseo y amor a la libertad e independencia, con que en reunión y con la presencia de todo el pueblo en general, juraron las autoridades ratificadas por dedición popular y también juro todo el pueblo, encargándoles el buen desempeño de sus obligaciones y lo verificaron, jurando por Dios Nuestro Señor y la bandera con una señal de la Cruz para ser fieles y obedientes en cumplir las órdenes dadas por las superiores autoridades a las que están obligados reconocer, guardar y sobre todo defender los derechos patrióticos de unión y libertad, que de no verificarlo así, le haría responsable de dicho juramento. Convencidos todos lo aceptaron con las palabras de: “Que así sea, amén. 

Con lo cual se concluyó ésta, que firmaron dichos señores y otros notables señores del pueblo. Ante mí Gervasio Calero de Paz, secretario patriótico.”

Al terminar de redactar y aprobar el acta, la firmaron un total de 48 personas. Además se puede notar que también estuvieron presentes en todos los actos vecinos de Tecapa y Cosquepón. Entre ellos los hermanos José y Alfonso Isla y don Manuel Aguirre. 

Así fue como en nuestro pueblo se proclamó y juro nuestra independencia, años más tarde el mismísimo Torre Tagle quien por corto tiempo se refugió en Pacasmayo temeroso de ser apresado por los seguidores de Bolívar (su enemigo), llego a buscar escondite en San José, donde no dudaron en concedérselo. También el enfrentamiento de José María Arbulú y Manuel Salazar en nuestro pueblo, pero estas son otras historias.


Gracias por su visita.